ABRIMOS LAS PUERTAS DE UN NUEVO PROYECTO INTEGRAL DE LOGOS

En el corazón de una de las zonas más exclusivas de Madrid, descubrimos una nueva filosofía de hogar. Esta vivienda unifamiliar se erige como un sereno refugio contemporáneo donde la luz natural es la verdadera protagonista.

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La esencia del proyecto la define Miren, responsable de la visión conceptual: “El proyecto se ha desarrollado en una vivienda rectangular de una sola planta, con techos altos y muros de piedra. Estructurada como una sucesión de cubos, cada estancia se abre al exterior mediante grandes cristaleras”.

Esta arquitectura pura y luminosa demandaba una intervención cálida y coherente. “Para aportar calidez y potenciar al máximo la luminosidad”, explica Miren, “apostamos por acabados en roble claro y laca blanco polar. Cada diseño se ha fabricado a medida. El resultado es que, más que una casa, hemos creado un hogar”.

“DETALLE A DETALLE SE CONSTRUYE EL TODO”

Tras esta visión global, el desarrollo técnico y el minucioso trabajo de personalización recaen en Aurelio. “En Logos, cada proyecto integral es un estudio único. Nosotros traemos el tronco e integramos todas las chapas de las maderas en cada componente del espacio”, detalla. Esta coherencia material se convierte en el sello distintivo de la casa. Desde la cocina y el salón hasta las puertas de paso, los panelados o la chimenea, un mismo vocabulario de roble claro unifica los ambientes.

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LA MADERA COMO HILO CONDUCTOR DE UNA LARGA HISTORIA

Aurelio destaca algunos detalles clave que ejemplifican este arte integrador: “La galería, por ejemplo, se compone de paneles con puertas del modelo Makila, aplicable a todas nuestras familias de producto. Para separar espacios, instalamos unos separadores realizados con la misma chapa que el resto del proyecto”. Este hilo conductor llega hasta los elementos más sorprendentes: “Los muebles de los baños están suspendidos mediante una estructura con el mismo acabado, y hemos incorporado mesas de madera recuperada de caseríos con más de 500 años. Son piezas únicas, totalmente macizas, que aportan alma e historia”.

El resultado final es la suma perfecta de concepto y ejecución. Como concluye Aurelio con satisfacción: “Para nosotros es un privilegio trabajar en proyectos de este nivel, donde todo acompaña. Lo que vemos aquí es el éxito de un proyecto compartido”. Cubo de Luz se consolida así no solo como un espacio habitado, sino como una experiencia sensorial donde la luz, la madera y la medida perfecta dialogan en armonía.

Fotografía de Víctor de la Fuente